Haz lo que tu corazón te dice

 Sucede que toda en esta vida es energía. Al ser energía fluye en un ir y venir. Se deja tocar, se deja sentir.   Nos llenamos de alegría, nos vaciamos de tristeza.  Saltamos de ilusión, nos vuelca la decepción.  Así es esto.

En los momentos en donde el cuerpo se cansa y todo se estanca, es cuando la energía (que nadie ve pero que nos acompaña siempre) necesita llamar nuestra atención.

Eso me sucedió un día. De pronto, en un lejano lugar, una abuela me dijo "hacé lo que tu corazón te pide" luego del respectivo escalofrío, asumí que era una frase propia de la sabiduría de las mujeres adultas.  

Una abuela hermosa, su sonrisa ya no está adornada de perlas, sus ojos miraron lo peor de lo humano, lloraron sangre. Ha logrado, con mucha dificultad, curar el dolor a través de su lucha cotidiana. 

No sé como descubriré lo que me quiere mi corazón, pero mientras tanto me dice que debo ser fuerte, que debo seguir, aunque sentir esto me da tristeza, me da miedo.

Así que, si un día usted se encuentra con una señal de estas, no la pase por alto!, atiéndala, trate de explorarla para conocer lo que quieren hacer por usted en este mundo enmarañado de situaciones tormentosas, la mayoría, provocadas por la ambición y la mezquindad de las personas.

De esas situaciones que asombran, que quizá pasen desapercibidas, pero que, si se adhieren al alma pueden cambiar una vida, muchas vidas, todas las vidas.

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