Las mujeres como las aguas, cuando se juntan crecen…
Las mujeres como las aguas, cuando se juntan crecen… Éramos pan, montaña rifle, machete, porcelana, voces tejiendo a oscuras la palabra. Y allí rumiando estupideces nos miraban los ojos del secreto, son mujeres gritaban con sus lenguas dormidas por los rezos, son mujeres ¡silencio! Y nosotras poseedoras del dios de la batalla parimos frente a ellos sus derrotas las bordamos con miel de nuestras manos las sellamos con piel de nuestras bocas y a paso de gaviota embravecida las hicimos victorias. Éramos pan, montaña, / rifle, machete, porcelana… mujeres nada más haciendo historia. Leda María García Pérez.